miércoles, 31 de diciembre de 2014

Tres.

Ya van dos meses sin vosotros. ¿Qué es la vida sin tus tres mejores amigos?
Aparecísteis en el invierno de mi vida. No intentasteis sacarme de él a rastras como todo el mundo, simplemente os quedasteis en él conmigo dándome vuestro calor y resguardándome de los peligros del exterior. Y es que nunca me había sentido tan joven y viva como con vosotros. Tres meses a vuestro lado fueron suficientes para saber lo que era evadirse. Lloré, reí, bebí hasta perder la razón. Y eso era justo lo que necesitaba: evadirme, olvidarme de mí y mis problemas. Solo me concentraba en vosotros. No me hacíais feliz, pero hacíais que la depresión fuera llevadera. Nos ayudábamos unos a otros y eso es lo que importa en una amistad.
Ojalá pudiera expresar lo mucho que os echo de menos y lo sola que me siento. Puedo estar rodeada de gente, incluso de amigos, pero ningún grupo es como el nuestro. Con ningún grupo me he llegado a sentir tan a gusto, sin miedo a ser juzgada. En ninguno me había sentido tan querida ni tan insignificante. Ojalá pudiera volver a estar con vosotros, abrazaros, reír, escuchar vuestras penas y aliviarlas.
Ojalá pudiéramos volver a ser.

jueves, 28 de agosto de 2014

Incompleta.

Eso es lo único que soy. Incompleta. No hay palabra que me defina mejor.
Soy feliz, no lo puedo negar. Por fin tengo a alguien a quien querer recíprocamente sin miedo. Mi familia vuelve a estar unida y gente me ha acogido como si fuera parte de la suya.
Pero falla algo. Siempre falla algo, si es que no falla todo. Aunque ría a carcajadas, bese con el corazón, baile hasta agotarme.. un hueco de mí sigue vacío. Seguirá estándolo por siempre. Y ese 'algo' soy yo misma. Son mis recuerdos, mi pasado, y eso es justo lo que me hace ser yo. Sin todo eso no tendría todo lo que tengo ahora, pero a la vez lo único que hace es impedirme decir lo feliz que soy sin que algo dentro de mí se retuerza y me chille que nunca conseguiré serlo.
Ni conmigo ni sin mí.