miércoles, 31 de diciembre de 2014

Tres.

Ya van dos meses sin vosotros. ¿Qué es la vida sin tus tres mejores amigos?
Aparecísteis en el invierno de mi vida. No intentasteis sacarme de él a rastras como todo el mundo, simplemente os quedasteis en él conmigo dándome vuestro calor y resguardándome de los peligros del exterior. Y es que nunca me había sentido tan joven y viva como con vosotros. Tres meses a vuestro lado fueron suficientes para saber lo que era evadirse. Lloré, reí, bebí hasta perder la razón. Y eso era justo lo que necesitaba: evadirme, olvidarme de mí y mis problemas. Solo me concentraba en vosotros. No me hacíais feliz, pero hacíais que la depresión fuera llevadera. Nos ayudábamos unos a otros y eso es lo que importa en una amistad.
Ojalá pudiera expresar lo mucho que os echo de menos y lo sola que me siento. Puedo estar rodeada de gente, incluso de amigos, pero ningún grupo es como el nuestro. Con ningún grupo me he llegado a sentir tan a gusto, sin miedo a ser juzgada. En ninguno me había sentido tan querida ni tan insignificante. Ojalá pudiera volver a estar con vosotros, abrazaros, reír, escuchar vuestras penas y aliviarlas.
Ojalá pudiéramos volver a ser.

No hay comentarios:

Publicar un comentario